AUSTRALIA

2
Harbour Bridge of Sydney
Fotos: Cristóbal Terrer

El puente de Sydney está situado dentro de la misma bahía que alberga también al edificio de la ópera, uno en cada extremo de la bahía. Frente a frente, ambos edificios se disputan el honor de ser la construcción más popular de la ciudad.

 El Harbour Bridge se construyó para conectar el centro neurálgico y financiero de la city con la nueva parte residencial que estaba comenzando a prosperar al otro lado del mar. Su construcción fue desarrollada por los arquitectos JJC Bradfield, R. Freeman, G Roberts y GC Imbault y se prolongó desde el 28 de julio de 1923 hasta el  19 de enero de 1932. Finalmente fue inaugurado el 19 de marzo de ese mismo año.

Desde el principio se convirtió en uno de los símbolos de la ciudad, sobre todo, durante el tiempo en que la Ópera aun no había sido construida. Popularmente se le conoce como la “percha” y a su alrededor tiene lugar uno de los espectáculos pirotécnicos más famosos del mundo: Los fuegos artificiales de fin de año.

 El puente es una obra impresionante, más aun cuando lo cruzas a pie y divisas toda la  ciudad de Sydney emergiendo del agua. Las vistas son, cuanto menos, espectaculares. Como también lo son las estadísticas que rodean a esta ingente construcción: está a 49 metros del agua, y la altura del arco es de 134 metros en su parte más alta. La longitud del puente de entrada a entrada es de 503 metros aunque la longitud total aumenta hasta los 1.149 metros si se consideran los accesos adyacentes. Es por tanto, el 5º puente del mundo más largo de su categoría.

 Se puede acceder a él andando, una vez que subes por unas largas escaleras y también se puede realizar una visita guiada en la que accedes a las almenas que flanquean el puente y lo más espectacular, a lo más alto de la estructura metálica donde las vistas tienen que ser aun más impresionantes, esta visita se hace con unos arneses y cuenta con bastante dificultad por lo que no es apta para todos los públicos, del mismo modo, las altas tarifas de estas visitas hacen que tampoco sea una visita apta para todos los bolsillos.

 Es una inteligente solución en lo que se refiere a las comunicaciones de la ciudad, pues el Harbour Bridge soporta 8 carriles para automóviles, 2 líneas de ferrocarril (es más bien una especie de metro que recorre algunas partes de la ciudad) y una vía para bicicletas.

 Al atravesarlo en coche hay que tener cuidado debido a las tasas y peajes que hay que pagar, al igual que ocurre en otros puentes y túneles de la ciudad. La poca información hace que el turista incurra normalmente en multas por no ser consciente de que debe pagar estos peajes, y las multas, aunque parezca mentira, viajan por todo el mundo y acaban llegando al país de residencia del conductor hasta ser debidamente pagadas, hablo por experiencia propia.

 Vista de la Bahía desde el puente

 Vista nocturna

Discussion2 comentarios

  1. Doy fe, me acaba de llegar una multa de melbourne por saltar un peaje … que no habia! jajaja no son como los peajes de España con maquina o su tio en la casetilla y su barrera. La verdad que no he sido consciente de habermelo saltado pero … a las pruebas me remito

    • atravesdemiespejo

      Jeje vaya tela…a nosotros nos pasó lo mismo no fuímos conscientes de nada y al mes nos llegaron no 1 sino 3 multas!!! Por lo que sé es una forma de recaudar impuestos ya que la escasa población de australia tiene que pagar las infraestructuras de todo un país, tan grande como europa…imagínate…
      Gracias por postear en el blog. Un saludo.

Leave A Reply